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¡Verano sagrado!

—Mami, te dejé una nota en el bolsillo. Todo estará bien. Volveré esta tarde.

Eso era de mi sobrino de 5 años. Iba a su primer día de colegio y se sentía confiado. Más confiado que su madre, que había preparado toda su ropa la noche anterior (publicó la foto…) y estaba preocupada por el almuerzo y si encontraría amigos. Lo sé porque lo vi en Facebook. Bonito, pensé.

Luego vinieron más publicaciones de niños pequeños, niños grandes, todos iban a su primer día de primaria o secundaria e incluso a la universidad.

—Pero, espera, —pensé—, ¡estamos a mediados de agosto!

  —Mami, te dejé una nota en el bolsillo. Todo estará bien. Volveré esta tarde.

Eso era de mi sobrino de 5 años. Iba a su primer día de colegio y se sentía confiado. Más confiado que su madre, que había preparado toda su ropa la noche anterior (publicó la foto…) y estaba preocupada por el almuerzo y si encontraría amigos. Lo sé porque lo vi en Facebook. Bonito, pensé.

      Luego vinieron más publicaciones de niños pequeños, niños grandes, todos iban a su primer día de primaria o secundaria e incluso a la universidad.
     —Pero, espera, —pensé—, ¡estamos a mediados de agosto!
¡¡Que seas Valiente, Mamá!!

Aquí en Valencia, los días son calurosos y largos. Los negocios están cerrados. ¡Eso tiene sentido! ¡Es verano! Y sí, aunque me frustre estar pegajosa y sudorosa por la humedad y escuchar ese molesto zumbido de los mosquitos acercándose a mí para un rico almuerzo, al menos los españoles respetan el verano de agosto. ¡No le roban las obligaciones que pertenecen a septiembre como el comienzo del colegio!

Siento igual que los españoles, disfruto tomando un descanso en medio del calor del día. Y disfruto tomando un descanso en medio de la época más calurosa del año. Le da a la mente y al cuerpo una pausa para asimilar y apreciar la vida.

Es diferente en los Estados Unidos. Allí, es tradicional soportar el calor con un aire acondicionado. Sigue esforzándote; el tiempo es dinero.

Hace mucho que soy profesora en California y sigo enseñando aquí en Valencia. Cuando empecé, las clases comenzaban a mediados de septiembre. Como de normal. Nos gustó preparar para el cambio de temporada con el cambio de actividades. Pero luego, otras cosas cambiaron. La administración nos citó a los profesores la primera semana de agosto, lo cual no era normal.

¡Esperaban que nos preparáramos para el año escolar, que comenzaría la semana siguiente!Me presenté profesional, incluso alegre por fuera, ¡pero por dentro estaba furiosa! ¡Comenzar las clases a mediados de agosto es un sacrilegio!

En mis años de visita y ahora que vivo en España, muchas cosas han cambiado: viene Papá Noel, Halloween es popular, hay todo tipo de ensaladas, los coches son más grandes. Pero una no ha cambiado: el verano sigue siendo verano. Todo el país se toma un descanso en agosto.

Y para mostrar mi solidaridad con España y sus tradiciones más sagradas, ¡mi academia comienza el 15 de septiembre! Tal vez si Estados Unidos mantuviera sagrado el verano, las madres tendrían el tiempo apropiado para prepararse para la partida de sus hijos.


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