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- Inspiración o simplemente tonta
“Escribirás sobre esto”. “No, no lo haré. No soy escritor. Soy un lector. “Escribirás sobre esto”. La voz repitió. "¡No, no lo haré!" Insistí como un niño de dos años. Estaba enfrascado en una conversación típica; más bien, en este caso, una discusión entre yo y yo. Pasé horas caminando por el campo español con una gran mochila verde, mirando vacas, y esa voz como mi única compañía. La voz era tranquila, pero sentí su presencia. “¡Pero yo no escribo!” gemí. Tan pronto discutí mis limitaciones que apenas me di cuenta de las frescas ráfagas de viento que me acariciaban la cara y de la hierba que bailaba entre las rocas. “Escribe como Miguel de Cervantes, un episodio a la vez para el periódico local”, respondió la voz siempre tranquila, siempre persistente. No dije nada de vuelta. Esta voz me conocía; supo como Don Quijote de La Mancha fue mi héroe, mi inspiración de vida. Era el nombre del libro y el nombre del personaje creado por Cervantes, quien, episodio por episodio, escribió el libro clásico de renombre mundial, que ha sido publicado solo superado por la Biblia. Cuando regresé a mi ciudad natal de Bishop, California, en los Estados Unidos, fui al Inyo Register, la oficina del periódico local. Asustado y ocultándolo, esperaba hablar con el editor y presentar mi primer artículo. Para mi sorpresa, accedió a publicarlo. Así comenzó mi aventura como escritor. Espero que disfrutes caminando conmigo mientras comparto mis reflexiones, descubrimientos y pruebas de caminar el Camino de Santiago en España. Lo llamo un “Camino Diferente” porque es tanto el viaje interior como el exterior el que nos lleva a una aventura y también a una peregrinación.
- ¿Tomato or Tometo?
“How do you say tomato? "Towmeirdow,” of course, like all normal Americans. “Really!?” she says, with a contorted face. She didn’t believe me. “And you?” I add, ignoring her sarcasm. “Well, in England, we say “towmaitow,” she replies importantly, as only the English people do. “Wow,” I thought to myself, “just like what I have heard in the movies”. AJ and I were having fun with each other’s accents in English. She, AJ, being from the United Kingdom and me, being from the United States, speak the same language, only a little differently. Since living in Spain, I have discovered that all the world seems to have an opinion about which accent is better, easier, more normal, and, of course, everyone has their preference. Spain is no different. When they discover I’m from the USA, I typically get a look that expresses either a wow-super-cool, or a too-bad-you-don’t-speak-proper-English expression. I find this perspective puzzling. Us Americans don’t really care nor even think about who’s English accent better. What is important to us is comprehension. In American, many cultures speak English with their different accents, so we simply want to understand. If we comprehend the foreign accent, we are good. Rarely will an American correct the non-native speaker. In fact, in the States, we find accents alluring. Even sexy, like Don Juan Tenorio and Zorro. AJ and I continued to chat about the pros and cons of American English versus the “Queens English”, for example, American has many popular movies and songs, the British have all the language exams one must pass. Then, I remembered an article I had my students read. It stated that both the American English and the Queen’s English have to change to accommodate English Language learners. Well, I knew for a fact that the majority of native English speakers are American. What could they be talking about? However, it turns out that most English speakers are non-native! They are all the souls in Spain and around the world who are learning to read and write a language that has no seemly consistent pronunciation and grammar rules. The truth now is that native speakers are the minority! Both AJ and I were humbled by this realization and agreed that a tomato by any other accent is still just as delicious.
- ¿Tomate o Tometo?
—¿Cómo se dice tomato? —Towmeirdow, por supuesto, como todos los americanos normales. —¿¡De verdad!?— dice, mientras contrae su rostro. Ella no me creyó. —¿Y tú?— agrego, ignorando su sarcasmo. —Bueno, en Inglaterra, decimos “towmaitow", —responde con una importancia como solo lo hacen los ingleses. —Guau—, pensé para mis adentros, igual que en las películas que he visto de Inglaterra. AJ y yo nos estábamos divirtiendo con nuestros distintos acentos en inglés. Ella, AJ, siendo del Reino Unido y yo, siendo de los Estados Unidos, hablamos el mismo idioma, solo que un poco diferente. Desde que vivo en España, he descubierto que todo el mundo parece tener una opinión sobre cuál acento es mejor, es más fácil, o es más normal y, por supuesto, cada uno tiene su preferencia. No es diferente en España. Cuando descubren que soy de E.E. U.U., por lo general recibo una mirada de o ¡guau, super-genial! o de lástima-que-no-hablas-el-inglés-correcto. Encuentro esta perspectiva desconcertante. A los estadounidenses realmente no nos importa ni siquiera pensamos en quién tiene mejor acento con el inglés. Lo importante para nosotros es la comprensión. En mi país, muchas culturas diferentes hablan inglés con sus acentos diferentes, por lo que simplemente queremos entender. Si comprendemos el acento extranjero, estamos bien. Rara vez un estadounidense corregirá al hablante no nativo. De hecho, en los Estados Unidos, encontramos acentos atractivos. Incluso un poco sexy, como Don Juan Tenorio o Zorro. AJ y yo continuábamos conversando sobre los pros y los contras del inglés estadounidense frente al "inglés de la reina”; que el estadounidense tiene muchas películas y canciones populares, y el británico tiene los exámenes de B2 y C1 que uno tiene que aprobar, por ejemplo. Entonces, recordé un artículo que le había pedido que a mis alumnos leyeran. Afirmó que tanto el inglés americano como el inglés de la reina tienen que evolucionar para adaptarse a la mayoría de los angloparlantes. Bueno, sabía a ciencia cierta que la mayoría de los hablantes nativos de inglés son estadounidenses. ¿De qué podrían estar hablando? Sin embargo, resulta que la mayoría de los hablantes de inglés no son nativos. Son todas las almas en España y en todo el mundo que están aprendiendo a leer y escribir un idioma que aparentemente no tiene una pronunciación ni tampoco reglas gramaticales consistente. ¡La verdad es que ahora los hablantes nativos de inglés ya están en minoría! Este dato nos humilló a mí y a AJ, y nos dimos cuenta de que un tomate con cualquier otro acento sigue siendo igual de delicioso.
- Unos españoles en California
El AVE se detuvo bruscamente en Joaquín Sorrolla; “Ya casi estoy en casa”, pensé, cansada, pero contenta. ¡A un corto paseo a la Estació Nord y luego, Xàtiva! Mientras el tren pasaba entre naranjos, montañas y torres de iglesias, recordé mi viaje con los españoles en California. Para ellos había sido un sueño hecho realidad visitar la tierra legendaria, al menos en su mayor parte. El grupo quedó asombrado por el inmenso contraste entre el punto más alto de la Sierra Nevada cubierto con nieve, y el punto más bajo y caluroso del Valle de la Muerte. La variedad de personas y estilos también fue una sorpresa. En San Francisco descubrimos que es legal estar desnudo públicamente. Durante la Feria del Orgullo Gay, un hombre nos pasó con solo una tela transparente. Y pasó una niña con pintura como su “ropa”. —Me siento mal por ellos, —expresó Sofía—, ¡hace mucho frío aquí! Recuerdo que había asentido mientras me apretaba más la chaqueta. Un restaurante pasó junto a la ventana y me devolvió al presente, al menos por un momento. Volví a mis pensamientos, riéndome; pedir en restaurantes había demostrado ser una rica oportunidad para aprender. Recuerdo a Juan mirando el menú, ansioso por probar su primer desayuno americano. —¿Por qué cuestan tanto dos huevos? —preguntó. Le expliqué —El menú incluye tostadas, patatas y carne con los huevos. No me di cuenta de que ése iba a ser el comienzo de una larga curva de aprendizaje sobre cómo pedir el desayuno. —¿Cómo quieres los huevos? preguntó el servidor con impaciencia. Juan me miró con miedo. —Mira, Juan, en USA tienes que elegir entre huevos ‘sunny-side-up’, ‘over-easy’, ‘over-medium’, ‘over-hard’, or ‘scrambled’. Su horror se intensificó cuando el servidor golpeó la mesa con su bolí, esperando. Pedí que se fuera por un momento y nos sumergimos en cómo pedir el desayuno. Una vez explicado los huevos, pasamos a las tostadas: ¿integral, blanca, de masa agria, panecito o bagel? Y luego la carne: ¿salchicha, chorizo, tocino o jamón? Finalmente llegamos a las patatas: ¿patatas fritas o patatas caseras? Cuando el servidor volvió y casi había terminado de tomar el pedido de todos, ¡sentí el brillo de una profesora al presenciar el éxito de mis alumnos! El servidor miró entonces a María, con el bolí preparado: —Quiero tostadas con pan baguette y aceite de oliva, por favor, como en España. —Señora, no lo tenemos, —respondió el servidor con impaciencia. ¡Fue el momento en que María, con jet lag y hambre tuvo que aceptar que ya no estaba ni en España ni en la legendaria California!
- La ruta menos transitada
Empezó con una promesa. Pero yo no sabía eso entonces. No sabía que renunciaría a mi puesto de profesor por esta promesa. Tampoco sabía que por esta promesa agonizaría entre mis “responsabilidades terrenales” y alguna “búsqueda espiritual”. Solo sabía que algo me estaba empujando fuera de mi mundo mundano. La búsqueda espiritual eventualmente ganó, dejando las “responsabilidades terrenales” frunciéndome el ceño. Resultó que la búsqueda era recorrer El Camino de Santiago, La Vía de la Plata, también llamada El Camino Mozárabe desde Sevilla a Santiago de Compostela, España. Muchos han oído hablar de El Camino Francés; una antigua peregrinación por la cumbre de España. Finaliza en la ciudad de Santiago de Compostela donde descansa en la Catedral Santiago, discípulo cercano de Jesús. Lo que mucha gente no sabe (al menos los norteamericanos) es que existen muchas otras rutas jacobeas por España y Europa hasta Santiago de Compostela. El que elegí, dicen, es el más antiguo y el más largo: 600 millas. Comienza en la parte sur de España y termina en su esquina norte. Esta Vía de la Plata se remonta a la época prerromana y ha sido siempre una importante vía de comercio, comunicación y conquista a lo largo del país. También se llama el Camino Mozárabe porque los musulmanes permitieron a los católicos el paso pacífico a través de la mitad inferior de España controlada por los moros. Cuando miré la ruta de la Vía de la Plata en el mapa de España, pensé en mi propia Sierra Alta Oriental y en la 395 que corre a lo largo de California a través de nuestras comunidades de Bishop y Mammoth Lakes. Si la U.S. Highway 395 fuera la Vía de la Plata californiana, entonces en lugar de la mezcla de culturas romanas, moras, callaici, astures y vacceos viajando arriba y abajo, nuestra mezcla incluiría nativos americanos, latinos, ganaderos, pescadores, esquiadores, escaladores, científicos, excursionistas, gente de negocios y de servicios. ¿Podría aplicarse la misma promesa a nuestra parte del mundo en los tiempos modernos? Creo que vale la pena intentarlo; de hecho, creo que es posiblemente la única manera de que todas nuestras culturas en nuestro hermoso planeta tierra avancen. ¿Por qué elegí empezar en Sevilla, te preguntarás, cuando todas las películas y libros sobre El Camino hablaban de la ruta del Norte? Pues quizás no hayas visto La Giralda, una torre mozárabe que forma parte de la Catedral de Sevilla. O tal vez porque nunca has comido tapas en los muchos cafés bajo el azul profundo y rico del cielo mediterráneo mientras escuchas los sonidos de la música flamenca apasionada. O tal vez porque la primavera de finales de marzo reverdecía y la Vía de la Plata aún por descubrir me susurraba; llamándome a la encrucijada de la historia antigua y las culturas convergentes. No sabía que en este camino tropezaría con la columna sobre la cual estaba escrita la promesa. De lo que sí estaba seguro, sin embargo, era de que quería que mi primer sello en mi credencial de peregrino fuera de la magnífica Giralda.
- Los orígenes picantes de DarKha
En ese momento no tenía idea de cómo cambiaría mi vida. En ese momento, solo quería investigar una isla en el sur de la India: “a ver… ¿cómo se llamaba? …algo raro.” Murmuré para mi yo de dieciséis años. “¡Eso es! Sri Lanka: un pequeño país tropical que se llama la perla del Océano Índico”, leo en voz alta. Acababa de recibir la noticia de que iba a vivir en esa isla tropical durante un año. "¡Guau!" Había pensado para mí mismo en ese momento. El año pasó muy rápido, pero al mismo tiempo fue tan largo como toda una vida. Al llegar, los colores, olores y sonidos de la isla me penetraron, me fascinaron y me sorprendieron. Si alguien me hubiera dicho que estábamos en Marte, no lo habría dudado. Nunca había conocido budistas, ni comido curry, ni no tenía la libertad (siendo una niña) para salir y explorar. Tampoco había nadado nunca en ríos... con elefantes; ni bebió el agua directamente de un coco. Sabía que nunca volvería a ser la misma, la niña de un aislado pueblo de montaña en California. Pero lo que no sabía era cómo esta experiencia daría forma a toda mi vida. Después de mi año como estudiante de intercambio en Sri Lanka, fui a la universidad en el norte de California donde estudié literatura, español y música. Comencé mi carrera como maestra y profesora universitaria de español e inglés; era mi forma de incorporar mi pasión por los idiomas y las culturas. Siempre estaba experimentando y buscando formas efectivas de aprender idiomas. Durante mi año en Sri Lanka, me di cuenta de que una parte vital de la adquisición era aprender el idioma en su cultura. Entonces, organicé viajes de estudio al extranjero a España para mis estudiantes. Fueron inspiradores, educativos, divertidos, populares y, lo más importante para mí, muy efectivos. ¡Sabía que estaba en algo! Ahora, mi base está tanto en España como en Estados Unidos. Con mis años de experiencia, lo armé en una academia privada llamada… ¡DarKha Linguistic Immersion! Es la totalidad de mis estudios, pasiones y talentos. En ese entonces, no tenía ni idea. Pero ahora, ¡todo está muy claro!
- Unos españoles en California
El AVE se detuvo bruscamente en Joaquín Sorrolla; “Ya casi estoy en casa”, pensé, cansada, pero contenta. ¡A un corto paseo a la Estació Nord y luego, Xàtiva! Mientras el tren pasaba entre naranjos, montañas y torres de iglesias, recordé mi viaje con los españoles en California. Para ellos había sido un sueño hecho realidad visitar la tierra legendaria, al menos en su mayor parte. El grupo quedó asombrado por el inmenso contraste entre el punto más alto de la Sierra Nevada cubierto con nieve, y el punto más bajo y caluroso del Valle de la Muerte. La variedad de personas y estilos también fue una sorpresa. En San Francisco descubrimos que es legal estar desnudo públicamente. Durante la Feria del Orgullo Gay, un hombre nos pasó con solo una tela transparente. Y pasó una niña con pintura como su “ropa”. —Me siento mal por ellos, —expresó Sofía—, ¡hace mucho frío aquí! Recuerdo que había asentido mientras me apretaba más la chaqueta. Un restaurante pasó junto a la ventana y me devolvió al presente, al menos por un momento. Volví a mis pensamientos, riéndome; pedir en restaurantes había demostrado ser una rica oportunidad para aprender. Recuerdo a Juan mirando el menú, ansioso por probar su primer desayuno americano. —¿Por qué cuestan tanto dos huevos? —preguntó. Le expliqué —El menú incluye tostadas, patatas y carne con los huevos. No me di cuenta de que ése iba a ser el comienzo de una larga curva de aprendizaje sobre cómo pedir el desayuno. —¿Cómo quieres los huevos? preguntó el servidor con impaciencia. Juan me miró con miedo. —Mira, Juan, en USA tienes que elegir entre huevos ‘sunny-side-up’, ‘over-easy’, ‘over-medium’, ‘over-hard’, or ‘scrambled’. Su horror se intensificó cuando el servidor golpeó la mesa con su bolí, esperando. Pedí que se fuera por un momento y nos sumergimos en cómo pedir el desayuno. Una vez explicado los huevos, pasamos a las tostadas: ¿integral, blanca, de masa agria, panecito o bagel? Y luego la carne: ¿salchicha, chorizo, tocino o jamón? Finalmente llegamos a las patatas: ¿patatas fritas o patatas caseras? Cuando el servidor volvió y casi había terminado de tomar el pedido de todos, ¡sentí el brillo de una profesora al presenciar el éxito de mis alumnos! El servidor miró entonces a María, con el bolí preparado: —Quiero tostadas con pan baguette y aceite de oliva, por favor, como en España. —Señora, no lo tenemos, —respondió el servidor con impaciencia. ¡Fue el momento en que María, con jet lag y hambre tuvo que aceptar que ya no estaba ni en España ni en la legendaria California!
- Book Club!
We call this a "special" book club because it is bilingual: Spanish and English. The members of our special club are encouraged to read and discuss the book in their less dominate language. Of course, there is much support that we give each as we strengthen our language skills!
- A Few Spaniards in California
By Darcie Khanukayev The AVE made its jolting halt into Joaquín Sorrolla; “I’m almost home,” I thought to myself, tired, jet-lagged, yet deeply content. Just a quick walk to Estació Nord and onto to Xativa! While on the train passing orange groves, mountains, and church towers, I reminisced about my trip with Spaniards in California. It had been a dream come true for them to visit the fabled land, at least, mostly. The group was astonish with the immense contrast between the highest point in the snowy Sierra Nevada and the lowest, hottest point in Death Valley. The variety of people and styles was a surprise. In San Francisco, we discovered it’s legal to be nude in pubic. During the Gay Pride Fair that took place, a man walked by with a transparent cloth covering him. And a girl passed with paint as her “covering”. “I feel bad for them”, expressed Sofía, “it’s so cold here!” I remember, too, suppressing an urge to give them a jacket as I pulled mine tighter around me. A large restaurant whizzed by the window and brought me back to the present, at least for a moment. I fell back to my thoughts, chuckling; ordering in restaurants had proven to be a rich language and culture learning opportunity. I remember Juan looking at the menu, eager to try his first typical American breakfast. “Why do two eggs cost so much?” he asked. I explained, “The menu includes toast, potatoes, and meat with the eggs.” Little did I realize that was the beginning of a long breakfast-ordering learning curve. “How would you like your eggs?” asked the server impatiently. Juan looked over at me fearfully. “Look, Juan, in America, you have to choose between eggs that are ‘sunny-side-up’, ‘over-easy’, ‘over-medium’, ‘over-hard’, or ‘scrambled’.” His horror intensified as the server tapped his pen on the table, waiting. I shooed the server away, and we plunged into an advanced lesson on ordering breakfast. Once we covered the eggs, we moved onto the toast: whole wheat, white, sour dough, biscuit, or bagel? And then the meat: sausage, chorizo, bacon or ham? Finally, we got to the potatoes: hash browns or home fries? The server returned and had almost finished taking everyone’s order. I felt the teacher-glow of witnessing my students’ success. The server then glanced at María, pen poised patiently to take the last order: “I would like toast with baguette bread and olive oil, please, like in Spain.” “Ma’am, we don’t have that here,” replied the server impatiently. At that moment, the jet-lagged, hungry and disappointed María had to accept that she was no longer in Spain nor the fabled California!
- We are not alone
I gave up apologizing about it to my students when I realised that, because of it, we all have had to suffer. It is a cultural trial, a rite of passage that bonds all English learners, young and old, native, non-native. It is the irrational process of learning how to spell and read in English! I came across this visual which shows the reading level of various languages after one year of instruction. English is the first language on the chart; Spanish is the seventh. Why is the red bar so low for English learners and so high for Spanish learners? Are English learners less intelligent? Or is it that the teachers are bad? Why does every other language soar above English? Maybe a better question to ask would be: could it be that the actual system of spelling is unintelligible and bad?! Indeed, according to John Katt, Professor of English, that is exactly the problem. Good news, right?! It’s not you! It’s the system that is irrational. Now, instead of nagging your children or perhaps wondering if they lack the “smart gene”, you can give them a break. They are normal! It’s English that is lacking! Let me give some examples: Pronounce “answer” without the “w”; along with “write”, “wrinkle” and “wrong”. No “w” sound, but you have to write it! “Walk”, “talk”, and “gawk” all rhyme, but don’t dare pronounce the “l” or the “w” in gawk! Then we have “live” and “live”. They are written exactly the same but pronounced differently; the first means “vivir”, the other “vivo/a”. “Read” and “read”; again, spelled the same, but pronounced differently. The first is “leo”, the second “leyó”. And there are “read” and “red” (one is “leyó” the other “rojo”), but they are pronounced exactly the same. “Eight” (don’t say the “g”, the “i”, nor the “h”) and “ate” (pronounce the “a” like and an “e”, but don’t say the “e” at the end) are pronounced exactly the same. The first word is “ocho” the second, “comió”. To help you non-native English learners feel better, us native speakers had to begin rigours spelling programs with tests every Friday (which made Fridays bitter sweet…) from the age of five until we entered University. And, even after all that rigours spelling practice, the first thing I did at University was learn how to spell check on the new word processors. An incredible invention that alerted me to misspelled words and corrected them! It was God sent; us English communicators are not alone!
- Inspiration or Just Plain Silly
“You’ll write about this.” “No, I won’t. I’m not a writer. I’m a reader.” “You’ll write about this.” The voice repeated. “No, I won’t!” I insisted like a two-year-old. I was engaged in a typical conversation; rather, in this case, an argument between me and myself. I spent hours walking through the Spanish countryside with a large green backpack, staring cows, and that voice as my only companion. The voice was quiet, but I felt its presence. “But I don’t write!” I whined. So instant was I at arguing my limitations that I barley noticed the fresh gusts of wind brushing my face, and the grass dancing up through the rocks. “Write like Miguel de Cervantes, one episode at a time for the local newspaper,” responded the always calm, always persistent voice. I said nothing back. This voice knew me; it knew how Don Quijote de La Mancha was my hero, my inspiration for life. It was the name of the book and the name of the character created by Cervantes, who, episode by episode, wrote the world renown classic book, which has been published second only to the Bible. When I returned to my hometown of Bishop, California, in the States, I went to the Inyo Register, the local hometown newspaper office. Scared, and hiding it, as I waited to talk with the editor and presented my first article. To my surprise, he agreed to publish it! Thus, began my adventure as a writer. I hope you enjoy walking with me as I share my reflections, discoveries, and trials of walking El Camino de Santiago in Spain. I call it a “Different Kind of Camino” because it is the inner journey as much as the outer journey that takes us on an adventure and also, a pilgrimage.









